
En una noche fría y nubosa, pendientes del tiempo por la amenaza constante de lluvia, la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de Medinaceli pudo salir y realizó todo el recorrido previsto este Lunes Santo. Desde la Iglesia de Jesús comenzó la procesión a la hora prevista encabezada por los Senatus Romano y el estandarte de la hermandad. La corona de espinas y clavos de Jesús eran expuestos por una joven hermana como signo de dolor y pasión, mientras que los cofrades del negro riguroso y los tambores sordos acompañaban al Cristo maniatado, portado a hombros por sus jóvenes anderos. Silencio y recogimiento es lo que transmitía en todo su trayecto la comitiva, que cerraba el párroco, hermanos mayores y junta de gobierno de la cofradía. El paso sobrio del Ecce Homo estrenaba dos centros tallados para la ornamentación floral del trono del Cristo y una peana de alpaca repujada y cincelada, pero no llevaba ornamentación floral, por acuerdo de la Agrupación de Local de Cofradías para todas la hermandades de pasión y gloria de este año, cuyo dinero será entregado a Cáritas como signo de solidaridad con los más desfavorecidos.






